smaller text tool iconmedium text tool iconlarger text tool icon

La mujer por naturaleza es diferente al hombre. Todavía la ciencia no ha logrado que el hombre se pueda embarazar y parir. Una señora me dijo que el hombre no tiene el valor de enfrentar los dolores del parto. En la familia  juegan un papel diferente el padre y la madre.  En el sexo son complementarios, y en la parte emotiva responden en diversa forma. No podemos hablar de igualdad en esos aspectos.

Las igualdades que debemos buscar es ante la ley, lo que implica no limitar legalmente a las mujeres para ejercer un cargo o derechos en el ámbito político, económico o social; pero aún en la ley hay legislaciones que las protegen y les dan un trato preferencial, que en algunos casos es justificado.

Es una posición populista y electorera hablar de cuotas en los puestos públicos para las mujeres. En las elecciones para diputados en el 2009 en México, los partidos PRI, PVEM y PRD postularon mujeres para cumplir formalmente con la cuota de género y después les pidieron su renuncia. Esa utilización de que fueron objeto, con tal de cumplir con la cuota de género marcada por la ley, es contra la dignidad de la mujer y es un engaño para los electores.  

Las mujeres deben ocupar un puesto por su capacidad, no sólo por el hecho de ser mujeres. Entre mis alumnos, las más inteligentes y estudiosas son mujeres. Sin demagogias reconozcamos la  inteligencia y las habilidades de muchas mujeres, que en distintos casos son superiores a la de los hombres, pero no hagamos populismo electorero afirmando que en todos los aspectos las mujeres deben ser consideradas iguales a los hombres.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Buscar

Editoriales por fecha

Enviar email

enviar email

Contacto

Camelia No. 329., Col. Florida C.P. 01030 México D.F. Tel. 56.62.42.50
56.62.45.00

suscripción

Lo nuevo suscríbete

rss suscripción