Los ricos del Gobierno

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Presentación del libro LOS RICOS DEL GOBIERNO de Luis Pazos, publicado por Editorial Planeta: Miércoles 1 de febrero, Escuela Libre de Derecho. Comentaristas: Mariano Azuela, Presidente en retiro de la Suprema Corte de Justicia y Carlos Sempé, Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia. Moderador: Fauzi Hamdan, Rector de la Escuela Libre de Derecho.

TESIS del libro:

1.- La corrupción no es inherente a los mexicanos, sino producto de un sistema político y jurídico.
2.- El monopartidismo del siglo pasado y los monopolios estatales son dos de los factores que convirtieron en una costumbre la corrupción en México.
3.- La sobrerregulación es fuente de chantaje y corrupción
4.- La impunidad y la admiración a los ricos del gobierno institucionalizó la corrupción.
5.- La mayoría de los mexicanos consideran normal e inevitable que los funcionarios salgan ricos del gobierno.
6.- Confundimos al rico parásito con el rico productivo.
7.- Atrás de la corrupción de funcionarios públicos hay con frecuencia socios del sector privado.
8.- La ayuda a los pobres es una fuente de corrupción: CONASUPO y Reforma Agraria.
9.- Algunos partidos toleran la corrupción si es para ganar votos o mantener el poder.
10.-  El nacionalismo y la soberanía son manipuladas para mantener la corrupción en monopolios estatales: CFE y PEMEX
11.- Los efectos sociales de la corrupción son menos inversión, desempleo y más pobres.
12.- Algunas soluciones propuestas: desregular, terminar con los monopolios estatales, obligar a rendir cuentas a todos los que reciben recursos del gobierno federal al gobierno federal, aplicar la misma ley de transparencia que rige a nivel federal en todos los estados y municipios, obligar a gobernadores y alcaldes a rendir cuentas de sus gastos y deudas al Congreso de la Unión.

Dinero público ¿sólo para universidades públicas?

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Las críticas al Decreto Presidencial, que permite la deducibilidad de las colegiaturas, reflejan intereses partidistas o de manejo presupuestal. Entre ellas preocupa la afirmación del rector de la UNAM, José Narro Robles, de que “los recursos públicos a (para) apoyar a las universidades públicas”.

Reformas ¿sólo con el PRI?

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POR LUIS PAZOS

El candidato a la presidencia del PRI, Enrique Peña Nieto, señaló que solo su partido puede implementar las reformas estructurales para lograr altos crecimientos y crear más empleos. Esa afirmación pasa por alto que el PRI en los dos últimos sexenios se opuso en el Congreso a las reformas que ahora promete su candidato.

Desde el 2002 el Ejecutivo, en aquel tiempo a cargo de Vicente Fox, luchó por flexibilizar y modernizar la ley laboral. Los medios llamaron a los proyectos que presentó el en ese entonces Secretario del Trabajo la “Ley Abascal”, que implicó muchos meses de cabildeo de uno de los mejores funcionarios que ha tenido la administración pública en México. Al final el PRI con diversas excusas se opuso a reformar la ley laboral, que de haberse cambiado, hubiera generado los empleos que ahora promete el candidato del PRI.

En marzo del 2010 el PAN presentó otra iniciativa de ley que buscaba también una mayor flexibilidad laboral, el salario por hora, libertad sindical y la transparencia de los recursos manejados por sindicatos. El PRI dijo que le entraba a la reforma si suprimían lo relativo a la transparencia de los recursos sindicales e hizo suyo el proyecto. A la mera hora no aprobó ni lo que ellos mismos presentaron. La causa fue que uno de los principales cimientos del PRI está en los grandes monopolios sindicales, que son los que se oponen a la reforma laboral. La actual ley laboral favorece a los monopolios de mano de obra no a los trabajadores.

A la Reforma Energética también se ha opuesto el PRI. En el 2008 la mutilaron en tal forma que lo aprobado sólo aumentó la burocracia en PEMEX, pero no hizo a esa empresa más eficiente. En 2001, 2003 y en 2010, también se opusieron en el Congreso a modernizar la legislación fiscal. 

Es incongruente y contradictorio que el candidato del PRI prometa reformas que en los 70 años del siglo pasado, con el control del Poder Ejecutivo y Legislativo, no fueron capaces de implementar y en 12 años de oposición, legisladores de su partido las obstaculizan desde el Congreso.

A quién corresponde luchar contra el crimen

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POR LUIS PAZOS

El primer signo de politización de la violencia y de la lucha contra el crimen es hablar de los “muertos” o “la guerra de Calderón”. Mediante esos estribillos grupos políticos quieren que la opinión pública responsabilice de toda la violencia al Gobierno Federal.

En base a la Constitución, los gobernadores, que cuentan con presupuestos, policías, ministerios públicos y jueces, son los responsables primarios de combatir el crimen. El homicidio, el secuestro, el robo y la extorsión son delitos del orden común. Su combate corresponde en principio a las autoridades locales y en algunas circunstancias, en base al calibre de las armas que portan los delincuentes o de que varios estén vinculados al mismo ilícito, éste puede calificarse como delito federal.

El Gobierno Federal intervino en varios estados de la República debido a denuncias de grupos de la sociedad civil, de que secuestradores y extorsionadores actuaban no solo con impunidad, sino, no en pocas ocasiones, con el apoyo de las autoridades estatales.

La estrategia de varios gobernadores de cruzar los brazos ante el crimen provocó su entronización y crecimiento. En algunos estados, como Michoacán, Tamaulipas, Guerrero y Veracruz, la violencia rebasó a las autoridades estatales. En un acto de sensatez y haciendo a un lado las estrategias partidistas de responsabilizar ante la opinión pública al Gobierno Federal de la violencia, los gobernadores de Guerrero y Veracruz pidieron al Presidente de la República apoyo para combatir al crimen que sus antecesores dejaron crecer.

La solución a la violencia implica la colaboración de los tres órdenes de Gobierno; pero cuando por motivos partidistas y electorales un nivel de Gobierno se dedica a criticar al otro en lugar de ayudar, la violencia aumenta. Y aunque logren engañar a algunos votantes, haciéndoles creer que el Gobierno Federal es el único responsable de la violencia que gobernadores dejaron crecer y en ocasiones se hicieron cómplices, los perjudicados son la mayoría de los mexicanos, víctimas, además de la violencia, de la reducción del turismo, de la inversión y del empleo.

Los ricos del Gobierno

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POR LUIS PAZOS

Una de las conductas que se ha convertido en costumbre, generando miseria y desempleo entre muchos mexicanos, pero a la vez aceptada en varios círculos sociales es la corrupción.

En todos los gobiernos hay corrupción en diversos grados, pero en el caso de México hay quienes consideran al gobierno como una fuente natural de enriquecimiento.

La corrupción no es inherente a los mexicanos ni somos un pueblo corrupto por naturaleza, sino ésta es producto de un sistema político y legal que durante el siglo pasado creó las condiciones para que floreciera y se reprodujera, no tan solo sin castigo, sino respetada por muchos mexicanos.  

En el libro Los ricos del gobierno, la costumbre de la corrupción, identifico las causas estructurales de ese fenómeno, que mantiene en la pobreza a millones de mexicanos.

Documento cómo atrás de posiciones ideológicas y del teórico objetivo de distribuir la riqueza o la tierra, se realizan jugosos negocios, que generan camadas de ricos del gobierno. También demuestro cómo disfrazados de defensores de la soberanía y del nacionalismo, legisladores mantienen monopolios estatales donde se cocinan negocios millonarios.

Analizo como la corrupción en las estructuras corporativas en el campo, en la educación y en las empresas estatales son protegidas por un partido a cambio de recursos y votos en las elecciones.

En el libro Los ricos del gobierno explicamos la simbiosis entre una generación de políticos, de empresarios y la corrupción estructural en México. Esa corrupción, enquistada en nuestro tejido social, solo puede ser superada si la clase media mexicana tienen una conciencia clara de la relación entre la inflación, el endeudamiento excesivo, la pobreza y la violencia, con una corrupción estructural que ha dado lugar a generaciones de Ricos del gobierno, que llegan, mantienen o recuperan el poder con base en la corrupción.

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