La inclusión de la figura del candidato independiente en la próxima votación para definir quien será el próximo  presidente de la república, genera interrogantes.

Tendrá como primera consecuencia la fragmentación del voto durante las próximas elecciones y confusión en el ciudadano típico, que no podrá diferenciar la mejor opción dentro de tantas que se le ofrecerán.

Entre más compleja sea la oferta electoral, por el número de candidatos, será más probable que se nulifiquen entre sí porque se genere confusión y la gente prefiera “al de siempre”, o sea al que ya conoce. Simplemente fortalecerá lo que desde siempre se ha denominado el fenómeno de “la cargada”, o sea de plano la gente se suma a quien va ganando.

El INE ha dado luz verde a 74 precandidatos a la carrera presidencial, para que bajo el argumento de las candidaturas independientes obtengan las firmas necesarias para tener el registro definitivo.

Sin embargo, de estos setenta y cuatro precandidatos, con las excesivas restricciones que tiene la ley electoral para con los independientes, ¿cuántos de ellos tienen posibilidades?.

Por lo pronto destacan cinco nombres.

Margarita Zavala, quien trae el respaldo de un sector disidente del PAN y por su trayectoria, la lógica dice que jugará con las reglas del sistema político.

Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, actual gobernador de Nuevo León, es parte del mismo sistema, pues tiene un cargo público.

Es más, no parece descabellado pensar que su triunfo pudo haber tenido el apoyo del PRI como un modo de romper con todos los cuestionamientos que tuvo la gestión del gobernador Rodrigo Medina, lo que desgastó las posibilidades de la candidata Ivonne Álvarez y puso al PRI ante el riesgo de perder la elección frente a Felipe de Jesús Cantú, candidato del PAN.

Esto podría ofrecer un respiro hasta la siguiente elección. Por tanto…, ¿Qué tan independiente puede ser como candidato a la presidencia de la república?

Por otra parte, la precandidata Marichuy, María de Jesús Patricio Martínez, indígena, trae el respaldo del EZLN y del Congreso Nacional Indígena, entre otras organizaciones vinculadas con el tema étnico.

Pedro Ferriz De Con, de larga trayectoria en el ámbito del periodismo radiofónico, puede estar representando una opción independiente, lo mismo que Armando Rios Pitter, senador independiente actualmente en el cargo pero que renunció a su militancia perredista en febrero de este año.

Cabe destacar que Ríos Pitter encabeza un proyecto político denominado “Movimiento Jaguar”, que propone gasto mínimo de dinero para los partidos, “espíritu colectivo” y “acción disruptiva”, para luchar por los grandes proyectos.

 Para lograr ser competitivos en una campaña presidencial se requieren dos grandes recursos: económicos, que a final de cuentas se obtienen con patrocinadores y lo más importante, una infraestructura humana vasta, experimentada y con gran organización para promover el voto y luego cuidarlo en las casillas de todo el país. Una infraestructura eficiente no se puede improvisar. Se construye con tiempo y también con mucho dinero.

¿Cuántos de los setenta y cuatro precandidatos pueden contar con estos indispensables requisitos?

Estos cuatro precandidatos que hemos mencionado ya deben traer una importante plataforma operativa, desde diversos orígenes.

Es lógico pensar que Margarita salió del PAN trayendo consigo la lealtad de un importante número de militantes disidentes, insatisfechos con su partido.

El Bronco, a partir de su cargo de gobernador de Nuevo León, ya debe traer recursos suficientes

Ríos Pitter seguramente también debe haberse traído consigo un muy importante número de simpatizantes y seguidores formados en el PRD.

866 mil 593 firmas de apoyo, distribuidas por lo menos en 17 estados de la república, deben justificar los precandidatos, teniendo como fecha límite para exhibirlas ante el INE, el 12 de febrero próximo, o sea dentro de 120 días.

Para lograr conjuntar 7,225 firmas por día, se necesita una gran infraestructura que difícilmente se puede armar de un día para otro.

Las candidaturas realmente independientes difícilmente tendrán viabilidad, por una parte por las exigencias que se les ha impuesto por parte del INE.  Posiblemente la mayoría de las candidaturas no lleguen a cristalizar por la dificultad de obtener el  número de firmas exigidas en un periodo tan corto.

Por otra parte, existe el riesgo de que las candidaturas independientes se conviertan tan solo en fichas con las cuales los partidos políticos predominantes, a partir de cooptar candidatos independientes,  jueguen sus estrategias competitivas para debilitar a sus competidores a partir de la fragmentación de la intención del voto.

¿Usted cómo lo ve?

@homsricardo

Facebook / RICARDO HOMS

 

 

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