Análisis político, social y económico

La administración de Donald Trump finalmente derogó la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés) ha creado un futuro incierto para los 800.000 inmigrantes ilegales que habían recibido protección de deportación y permiso de trabajar legalmente. Una retardo de seis meses le da la oportunidad al Congreso de salvar el programa de 2012. Pero si vamos a debatir los méritos de DACA, deberíamos saber de qué estamos hablando. Aquí hay algunos mitos comunes.

Cito de un comunicado de Reuters: “Los representantes mexicanos (en la renegociación del TLC), elaboran una lista, en la que incluyen frutas, verduras y las patas de cerdo, para protegerlos en caso de que EU imponga restricciones a sus productos (exportaciones mexicanas de alimentos frescos)”. Según el comunicado “una sugerencia de los negociadores estadounidenses fue facilitar a productores (estadounidenses) de alimentos de temporada la presentación de casos antidumping contra México (en el caso de que los productos mexicanos se ofrezcan a un precio menor que su costo de producción, lo cual es considerado competencia desleal)”, por lo que “México busca crear su propia lista de productos por si Washington propone formalmente dar a los agricultores (estadounidenses) de frutas y hortalizas estacionales una mayor protección (…)

En México rige la “Ley Campoamor” del poeta Ramón Campoamor, que dice “En este mundo traidor nada es verdad ni mentira, todo es según del color del cristal con que se mira”.

En algún momento de su más reciente gira internacional AMLO, al referirse al tema alimentario, afirmó que, de ganar, “vamos a producir en México”, y que “ya no compraremos en el extranjero lo que consumimos”, afirmación propia del nacionalismo económico, que será nacionalista, pero que nunca es (porque no puede serlo) económico.